El MIEDO... Un mal consejero que paraliza tus sueños y debilita tus talentos

A veces creemos que no servimos para nada y  quizás, por algunos fracasos, estamos arrepentidos de levantarnos una y otra vez.
En la Parábola de los talentos, Jesús intenta que entendamos aspectos que tal vez ignoramos. Y es que cuando Dios nos encomienda talentos, lo hizo para que pudieramos desarrollarlos, trabajarlos. Él no hubiera delegado esa responsabilidad si hubiera sabido o pensado  que no podríamos lograrlo o que nos fuera imposible. En esos tiempos el talento se refería a mucho dinero para éste caso hago referencia a los dones, habilidades y destrezas que Dios nos a encargado a cada ser humano.
Cuatro de los que recibieron los talentos, los trabajaron y le regresaron al hombre mucho más de lo que habían recibido, pero hubo uno que no lo hizo; al contrario, guardó el talento y al final, cuando lo presentó a su señor le fue quitado.
Pero, ¿Por qué guardo en la tierra su talento? Por miedo, está palabra tal vez se nos hace muy familiar, el temor es aquel mal consejero que nos dice que no podremos, que estamos destinados a fracasar y que no somos capaces. Incluso hace que perdamos mucho más que dinero; El miedo nos paraliza.
Dios nos comisiona cosas que nosotros no nos animamos a cumplir por miedo, pero Él no se equivoca, jamás nos mandaría a hacer algo de lo que no somos capaces.
“Porque yo soy el Señor, tu Dios, que sostiene tu mano derecha; yo soy quien te dice: “No temas, yo te ayudaré.” Isaías 41:13 (NVI)
El miedo a veces pondera lo que el enemigo quiere que pensemos de nosotros jugando malas pasadas en nuestra mente y subestima el poder que Dios ejerce a través de sus hijos. El miedo es un mal consejero que no deja que crezcas y camines.
Dios no te hubiera dado la vida si no supiera que puedes con ella, ni te encomendaría ser su discípulo si no creería  que eres capaz de ser un canal de bendición para otros. No permitas que el miedo evite que cosas maravillosas sucedan en tu vida, elimina ese gigante de tu vida y  de tu mente.

Martha Smith Rodríguez S
Coach Ontológico Profesional ICG-Argentina
Especialista Gerencia UPB
Enfermera Profesional UIS
Gerente Transformando Vidas al Exito


1. Nunca se enfaden los dos al mismo tiempo: Para lograrlo es necesario ser prudente, y saber que con enojo y soberbia se levanta el lado malo en nuestro interior.
2. Nunca se griten el uno al otro: Hay que tener templanza y serenidad en los momentos de desacuerdo.
3. Si uno de los dos tienen que vencer en una discusión, deja que el otro sea el ganador. En el fondo de esta actitud hay amor del bueno, que prefiere ceder para obtener la paz. No es una derrota es una victoria en el sentido que estás dejando una buena lección.
4. Si tienes que criticar, hazlo con amor:  más que  una crítica es ayudar a rediseñar a ese ser maravilloso que amamos.
5. Nunca se echen en cara los errores del pasado: El amor debe alcanzar  incluso para apoyarnos ante las debilidades y que éstas sean oportunidades de mejora.
6. No seas  obstinado: El ser obstinado sólo nos aleja de quienes amamos y no nos permite conocer a quienes tenemos a nuestro alrededor.
7. Nunca se vayan a dormir enojados: Se Humilde en reconocer  la parte de culpa propia.
8. Elogia con frecuencia a tu pareja: Se agradecido y motiva con detalles pequeños en el cariño, cordialidad y galantería.
9. Cuando hayas hecho algo equivocado: prepárate para admitirlo y pedir perdón; ésto habla de tu humildad, no es mejor quién no se equivoca. Cuando se ofrece o se pide una disculpa no es siempre porque tu tengas la culpa  es porque te importa más estar bien con esa persona.
10. Dos no pelean si uno no quiere: Lógicamente, el que está más sereno es el que mejor puede ceder. Las cosas se ven mejor con cierta distancia.






Martha Smith Rodríguez S.
Coach Ontológico Profesional
Gerente Transformando Vidas  al Éxito